Tan triste que debería llorar
Y otra vez me encuentro aquí, es tan triste que debería llorar, pero prefiero reír, se esboza una sonrisa inconscientemente y siento la necesidad de estar ausente. Y es que hace más de
ufff
, no lo se, son muchos años los que ya he contemplado a la misma gente, el mismo cielo, están dementes
¿como pueden hacer siempre la misma escena? ¿Es que acaso no se dan cuenta de su fracaso? Empieza el rito, una y mil veces, me siento imbécil. Una y otra vez la misma historia, los mismos chistes, las mismas bromas, las mismas jodas, las mismas risas, los mismos dientes, están dementes
una cara y otra, la bonita, la fea, la que se jura bonita, la que se jura fea, la que se jura y es, la que se jura y no es, la que no se jura y no es, que bella es esa, por lo menos no se miente, no nos miente. Sigue el rito; el bacán, el jodido, él buena gente, el patán, el cretino, el aburrido, otra vez la que se jura, y el que le hace caso, el pisado, el enfermo, y el que siempre se sienta a mi costado, el chino, el cholo, el chato, el che, todos los chesus. Y aun no termina, falta el gringo, la negra, el pelotero, el pelotudo, la pituca, la huachafa, y se coló la que se jura, siempre esta en todas ¿Quién la aguanta?... el que le hace caso. En fin, siempre hay un idiota, o dos, o tres o cuatro
siempre hay harto idiota.
Debería llorar, pero prefiero reír, aunque hoy no sale nada, ni la sonrisa, ni las lagrimas ni nada de nada. ¡Sáquenme de aquí! Ahora me toca a mi, arrinconado en mi rincón, asentado en mi sensatez, amilanado ante miles de
vacio mis ojos, ya no los ves, son manchas nubladas, personas extrañas, a la cual ya no veo y por poco ya ni escucho, voy, vengo, despliego mi vuelo, no debo y me atrevo. ¡Por fin parí! Ya me quité, se que está mal, pero ¿Que debo hacer? ¿Drogarme tal vez? ¿Para que? De esos ya hay muchos, dos, tres, cuatro
siempre hay harto idiota.
Diez, veinte, treinta, casi llego a cuarenta, pero no
allí estas tu, la que se ocupa de mi, es tan buena que se le podría vender, no duré ni un minuto, debería llorar, me quiere ver sonreír, la que se ocupa de mi. Volvamos de nuevo, al podrido juego, pliega tus alas, envaina la espada, recoge tu mente, estamos dementes
Dile ¡Hola!, la misma escena
debería llorar y me ve sonreír.
-¿Que haces? Me dice la que se ocupa de mí. Es tan dulce que no la puedo evitar, con un insulto bastaría para alejarla de mí, pero no puedo, ese no soy yo, no soy cretino, no soy patán, yo soy imbécil.
-¡Nada!
-¿Por qué siempre estás aquí solo?
¿Será eso lo que me gusta de ella?
que se da cuenta que estoy solo en medio de todos.
-¿Solo? ¡Pero si aquí hay harta gente!-respondí.
-Si, pero tu no estas aquí. Siempre pones tus ojos así. ¡Mira!
Se puso a imitarme, creo
¿así de estúpido me veré o es su cara?
-Ja,ja,ja.¿ En verdad me veo así?-le dije
-Si
-¡Que Stone!
-¿En que piensas? Me da curiosidad
-¡En ti!- le susurre al oído- dibujando una sonrisa con mis labios. Pero que cruel eres me decía a mi mismo ¿Cómo juegas así con una niña tan linda? La podrías perder, no hagas eso- me dije.
-¡Estúpido!- sentenció ella, con un manotazo en mi estomago. -¡Ya pues! Estoy hablando en serio-dijo dulcemente. ¿En que piensas?
-¿Dame una razón por la cual no pueda estar pensando en ti?
- ¡No te gusto!
- No es suficiente. El pensar no es exclusivo de enamorados. Más bien podría ser excluido de enamorados. ¡Ja! Me encantas, siempre me haces reír.
-Si, ya veo que te doy risa
-¡Ay por Dios! Sensibilidad femenina, que terrible. ¿Tú también?
-Que
¿yo no?
-Preferiría que no. Pero estas en todo tu derecho
-¿De qué te reíste?
-De la espontaneidad de tu mente. Es terriblemente sincera. ¡No está bien!
-Explícame por favor. Contigo siempre siento no estar hablando lo mismo.
-Ahora soy yo el que no entiende. Explícame por favor.
-Es que cuando te hablo es como si fuera una conversación de tres ¿Entiendes?-Obviamente vio mi gesto en la cara y prosiguió. Es difícil de explicar pero me siento como si hubiera llegado tarde a una conversación ya iniciada. Como cuando dos amigos están hablando y llega un tercero, el cual comienza a hablar de varias cosas y muchas de ellas hacen referencia a temas de los cuales los dos primeros amigos ya estaban tratando, y se lanzan miradas cómplices riéndose del tercero, no porque el tercero da risa, sino porque lo que dice ya se lo saben, ya fue, ya lo trataron y ya lo cerraron. Y no se habla más. El tercero esta desfasado, no habla lo mismo, va a otro ritmo.
- ¿Aun quieres saber porque me da risa tu no te gusto?
- Si.
-Porque al decirme no te gusto como respuesta, puedo interpretar que consideras que si pienso en ti, solo puedo hacerlo en términos de amor o afán. También puedo pensar que para ti un hombre solo piensa en una mujer si le gusta, y si no, no piensa en ella. Además podría concluir que cuando tú piensas en alguien, solamente piensas en alguien que te gusta. Y así como esos, podría sacar muchos absurdos más.
- ¡Nada que ver!
-Eso digo yo ¡Nada que ver! Por eso me rio.
-Yo no quise decir eso.
-Lo se. Eso me parece aun más gracioso.
-Ves lo que digo. ¡Tú estas en otra!
-Por cierto, alguna vez te he dicho que me encanta como te explicas. Esta genial eso de la conversación de tres.
-Esa es otra de tus cosas raras, ¿sabes? No hablas en orden, esquivas las preguntas y las respondes o vuelves al tema mucho después.
-¿Te incomoda?
-Un poco, pero me voy acostumbrando.
-Eres única, te daría un beso pero
-¿Pero que?
-No te gusto
-¡Imbécil!- me dijo, mientras azotaba nuevamente mi estomago con su delicada mano. Ya ves, te encanta jugar conmigo.
-No tengo a nadie más. Estoy solo.
-¿Entonces estoy en lo cierto?
-Si, no me gustas
-Contigo no se puede hablar en serio. ¡Qué pesado eres!- me dijo, mientras se paraba para irse.
-¿Me invitas?- le dije, señalándole su pan.
-Toma- me estiro el pan hacia la boca.
-Ven siéntate- dije. Cogí su mano con la mía, luego la cogí del brazo para obligarle a que se siente suavemente a mi lado.
-No entiendo porque nunca compras nada teniendo plata.
-¡Porque te tengo a ti!-exclame, con una cara de estúpido enamorado. Realmente tomo pocas cosas en serio, pensé.
-Eres medio galán, medio poeta y medio payaso.
- ¡Eso hace uno y medio!
-¡Cojudo!-me dijo sonriente. La hice reír.
-¡Te amo!- balbucee, con el pan en la boca.
-Nunca me dirás ¿Verdad?
-Decirte ¿Que?
-Lo que tienes dentro.
-Pan con butifarra
y jamón del país.
Solo le quedó sonreír, la que se ocupa de mí. Hasta luego, ya nos veremos, reencontrados en el tiempo. Se aleja de mi, ay pobre de mi
debería llorar, hoy no se sonreír. Me limpio y me paro. Ya debo partir.
Nunca se sabe
- ¡Siempre triste!
-¿Tú crees?-le pregunte
- Eso parece-dijo ella.
-¿Y por qué será?
- No sé, ¿Dímelo tú?
- Pues está llorando. Aunque nunca se sabe.
- ¿Estas llorando?
- ¿Quien? ¿Yo?...no.-le dije extrañado
- Entonces ¿De quién hablas?
- Yo del cielo, ¿Y tú?
- De ti
- ¿De mi?... yo también estoy triste.
- ¿Por qué?
- Porque soy empático
- No te entiendo
- Porque no eres empática
- No me voy a amargar y te voy a seguir el juego. ¿Qué tiene que ver el estar triste con ser empático?
- Fácil. El cielo está triste. Yo soy empático, entonces me entristezco de su tristeza. Aunque
nunca se sabe.
-¿Qué es lo que nunca se sabe?
- Si es que llora de tristeza.
- ¿Y por qué otra cosa se va a llorar?
- Pues se llora de risa, de gozo, de agradecimiento, de ira, de impotencia, de mentira. El llorar no es exclusivo de la tristeza, las lágrimas son solo la evidencia de una emoción más fuerte de lo normal.
-¿Quién te dice todas esas cosas?
-Me las invento
-O sea que me cuenteas
-No. Aunque nunca se sabe.
-Te encanta hablar incompleto ¿verdad?
-¿Pero te das cuenta que repetimos el mismo esquema? Estamos en la misma secuencia de la otra vez pero con otro tema.
-Y te encanta cambiar de tema. No me vas a responder. ¿Verdad?
-¿Quieres que te responda? Pero sería asquerosamente absurdo. Acaso no te das cuenta que estamos en medio de una repetición.
-¿Y?
-Y que no me gusta repetir. Deberíamos hacer silencio, así rompemos la secuencia.
-Ya. O sea que te vas a quedar callado y vas a obligarme a que me calle. Yo que he venido solo a hablar contigo.
¡Por Dios! Pensé. Se amargó. Si fuera siempre así terminaría enamorado. De haber sabido lo bello que es su rostro hubiera hecho que se irrite hace mucho.
-¡Que hermosa eres!-le dije
- ¡Cállate! Te vas a repetir.
-La fuerza del enojo le da a tu rostro un no sé qué que no puedo dejar de ver. Tu boca, la firmeza de tus labios combinados con tus ojos y el desprecio de tus gestos
¿Cómo hacer para capturar la belleza? ¿Te lo has preguntado?
-No.
-¡Gracias!-le dije.
-¡De que te ríes
pareces idiota!
-Ha sido tu culpa.
Le di un abrazo muy fuerte, de esos que le das a alguien que amas y se reencuentran desde hace mucho. Me enredé en su cuello sin intención alguna y su cabello cubrió mi cara completamente. Aspire su aroma; era una de esas chicas que siempre vuelen bien. Se cuida mucho. Al separarme pude ver su cara. Parecía horrorizada, creo que la descuadre un poco, me vio como si en verdad estuviera loco.
-Me has regalado algo nuevo- le dije.
- ¡Estás loco! En serio. Creo que en verdad estás loco.
- Puede ser, aunque
nunca se sabe. Pero antes de irme y dejarte a si de mal, quiero decirte que no te estoy cuenteando y que
- Si tienes que irte, vete imbécil. No tienes que explicarme nada.
- Yo no sé porque la gente cree que cuando uno inventa algo no tiene valor, en cambio cuando uno habla de lo que escuchó de otro o de lo que leyó en alguna parte, si te escuchan con importancia y no dudan de que lo que dices es verdad. ¿Acaso aquello que uno leyó no fue una opinión inventada por alguien en algún momento? Toda opinión o información respetable tiene un inicio. Y aquel que le dio inicio puede decir que la invento. A pesar de que el invento se basa en conocimientos previos. Nada es totalmente nuevo, eso está claro. Y yo
¿Acaso no tengo capacidad para inventar? ¿Estoy destinado a repetir lo de otros por siempre para que no crean que los estoy cuenteando?
-Perdón.
- ¿Por qué?
-Por dudar que puedas decir algo inteligente por ti mismo.
- Descuida. La duda es razonable. Son muchos los que hablan estupideces.
- ¿Entonces como distingues entre estupidez y originalidad?
-Eso depende de ti. Yo solo propongo la idea, eres tu quien la asimila o la desecha.
- ¿Por que hablo cosas tan raras contigo?
- Porque todo el día hablas estupideces.
- Ajj, imbécil
. ¿Rico te crees?
-No. Solo quería ver tu cara de enojo una vez más.
Me levantó el dedo medio con una pasión
Realmente es preciosa cuando se enoja.
-Eres preciosa cuando te enojas.
Volteo la cara y su mirada se perdió en el horizonte. Tenía los ojos brillosos
Se llora de risa, de gozo, de agradecimiento, de ira, de impotencia, de mentira. El llorar no es exclusivo de la tristeza, las lágrimas son solo la evidencia de una emoción más fuerte de lo normal. Y esa tarde allí con ella
pues, nunca se sabe.
Le di un beso volado exageradamente, de esos que te dan los niños con mucho entusiasmo. Realmente nunca tomo nada en serio.















Comments
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"El final de una meta, es el principio de otra aún más fuerte"
" They want to see me down on my wounded knee...but the spirit will be free..."
pero promete, esta bueno XD
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the last metroid is in captivity, the galaxy is at peace
XDXD
El nivel de los diálogos tiene picos realmente sorprendentes.
Si querías que pasara para dejarte una crítica en referencia a la redacción, creo que hay una contradicción en ciertos aspectos.
Noté dos elementos estéticos : el diálogo desnudo, y la repetición de pensamientos y palabras (frases calcadas de cómo se pensaron y cómo se dijeron).
A mi parecer deberías resaltar esos elementos, volverlos elementos conductores del relato y descartar lo contradictorio e irrelevante (como el texto con el que inicia el primer capítulo que desentona con el resto de la historia)
Se me hace muy conocido ese tipo de conversación, pero ese es otro tema n_n'.
Está genial, solo hace falta un poco de correción ortográfica!
Saludos!
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